mardi 12 février 2008

Efectos del alcohol sobre el sistema respiratorio

Introducció

Todo el mundo lo sabe, consumir alcohol en gran cantidad causa molestia a la salud. Según ciertas búsquedas, el alcohol sería un factor que favorecería el desarrollo del y de los cánceres diversos de los que estarían el esófago y el estómago. Puede también llevar a una cirrosis del hígado. Sin embargo, la cerveza y el vino son constados por cantidades débiles de vitaminas y de minerales, pero los alcoholes fuertes no los poseen (whisky, coñac, etc.). El alcohol abastece también de calorías (7 por gramo), pero el alcohol puede también llevar a un exceso de peso. 10 La Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC) que es una alteración caracterizada por la disminución de los flujos aéreos que no se modifican significativamente durante varios meses de observaciones.[13]
Nuestro trabajo, en este apartado, es destacar los principales efectos o en qué manera el alcohol afecta el sistema respiratorio humano. Para eso, definiremos cada una de los temas correspondientes para facilitar un mejor entendimiento del problema del alcoholismo. En primer lugar, vamos a definir que es el alcohol, y algunas de sus características. Después haremos una breve descripción del sistema respiratorio humano, su funcionamiento y sus principales trastornos sobre todo los que son de origen del consumo de alcohol, tanto a moderado como de exceso.

El Alcohol.

En química, un alcohol es un compuesto orgánico en el cual un grupo hidroxilo (OH) unido a una estructura de un hidrocarburo alifático. La formula general es R-O-H. 4
Es un líquido transparente e incoloro que se encuentra en la cerveza, el vino. Lo que se bebe es el alcohol etílico, o etanol (C2H5OH).
La síntesis del etanol por hidratación del etileno se basa en la siguiente reacción: La variación de entalpia unida a esta reacción es RH = -43,4 kJ · mol-1 . Para obtener un rendimiento al equilibrio satisfactorio (habitualmente comprendido entre el 7 % y el 22 %), esta reacción necesita ser catalizada. La mayoría de los catalizadores descritos en la literatura técnica presenta un carácter ácido. Citaremos particularmente el ácido fosfórico. Estos catalizadores generalmente impregnan un soporte poroso.
El producto final de la hidratación del etileno es una mezcla que contiene entre el 10 % y el 25 % de etanol en peso. Destilaciones sucesivas pues serán necesarias para obtener una mezcla más concentrada. [7]

Sistema respiratorio

El aparato respiratorio comprende la nariz, las fosas nasales, la faringe, la laringe, la tráquea, los bronquios y los pulmones. Distinguimos dos tipos de respiración: interno (tejidos) y el externo (externa) (pulmones). El aparato respiratorio es responsable de la aportación de oxígeno al cuerpo y de la eliminación del gas carbónico contenido en la sangre. Almacenamos del aire fresco cuando inspiramos, mientras que rechazamos (echamos de nuevo) del aire viciado cuando espiramos. Hablamos de respiración externo (externa) cuando intercambios de gas carbónico y de oxígeno se efectúan en los pulmones. La respiración interna sobreviene, en cuanto a ella, cuando el oxígeno encaminado (despachado) por la sangre desde los pulmones es cambiado en los tejidos por el gas carbónico. Un adulto tiene una capacidad de 3 a 4 litros de aire. Al descanso, el ser humano respira 12 - 15 veces por minuto y hasta 25 veces en el momento de actividades físicas intensas.

Fosas nasales:

Principal puerta de entrada del aparato respiratorio. Cuando el aire penetra las fosas nasales, es recalentado, limpiado y humedecido. Los pelos situados en la entrada de la nariz retienen los polvos, mientras que las pestañas alojadas en la mucosa de las fosas nasales evacúan las partículas por fuera. Este proceso de filtración se prosigue hasta los pulmones. La cavidad nasal permite también la olfacción y ayuda a la fonación.

Cavidad bucal:

Segunda puerta de entrada del sistema respiratorio, la cavidad bucal principalmente consta de dientes, la lengua y la faringe. El aire penetra por la boca cuando necesitamos una aportación más importante en oxígeno (actividad física) o todavía cuando no logramos más respirar por la nariz a causa de una congestión nasal.

Tráquea arteria:
Conducto aerífero delimitado por la laringe y los bronquios y situado por delante del esófago. La tráquea es provista de anillos cartilaginosos que le permiten permanecer abierta.
Pulmón derecho: órgano de la respiración formado por tres lóbulos y millones de alveolos en los cuales se efectúan los intercambios gaseosos. Los pulmones son envueltos con una membrana fina y estanca, la pleura.

Pulmón izquierdo:

órgano de la respiración formado por dos lóbulos y millones de alveolos en los cuales se efectúan los intercambios gaseosos. El pulmón izquierdo presenta una depresión ligera donde viene para insertarse la parte de abajo del corazón. Los pulmones son envueltos con una membrana fina y estanca, la pleura.

Bronquiolo terminal:

Vía aérea privada de cartílago que asegura el enlace con los alveolos pulmonares.

Bronquio:

Prolongamiento de la tráquea, el bronquio es un conducto que permite al aire acabar en los pulmones y volver a salir de eso. Los bronquios son mantenidos abiertas por anillos cartilaginosos. Ramificaciones llamadas bronquiolos penetran el interior de los pulmones.

Epidemiologia del Alcoholismo.

La epidemiologia del consumo de alcohol es un asunto central en México, porque este constituye el principal problema de adición. Se han llevado a cabo diversas investigaciones en nuestro país: de estas, sobre salen algunas sea por la introducción de nuevos conceptos, metodología y alcances, sea por su nivel de análisis (De la Fuente, 1987)
De los primeros estudios publicados en este campo, destaca la recisión de Cabildo en 1967, donde se analizaron tres trabajos sobre los problemas asociados al consumo de alcohol. Dos de estas investigaciones no comunicaron una prevalencia de alcoholismo de 0.7%.
Después de esa primera etapa de estudios sobre el consumo de alcohol se han propuesto nuevas definiciones de los consumidores, y en consecuencia la investigación ha tomado un nuevo giro; así, en el estudio de Cabildo en 1969 en una población del norte de la ciudad de México, 46% de los hombres y 19% de las mujeres fueron clasificados bebedores moderados, en tanto que 12.5% de los individuos del sexo masculino fueron definidos bebedores excesivos, y 11.7% como alcohólicos (cabildo, 1969) [1]

Patología.

El alcohol ya tiene su activo en la mayoría de las patologías bretonas, y vemos difícilmente su papel en el desarrollo de las enfermedades respiratorias. Indirectamente interviene sin embargo, agravando el pronóstico de la neumonía y de la bronconeumonía crónica obstructora. Dosis medianas de alcohol estimulan el sistema respiratorio, pero dosis altas lo deprimen, siendo esta la causa común de muerte por intoxicación aguda alcohólica.[9]
El alcohol puede ejercer un efecto deletéreo mediante una depresión neurológica, favoreciendo neumonías espirativas, descompensaciones de la enfermedad de base mediante hepatitis alcohólica o por alteraciones en el sistema inmune.
En pacientes con consumo crónico de alcohol se produce una neutropenia, usualmente leve y reversible con la abstinencia. Este fenómeno es provocado por una depresión medular; la liberación de PMN desde la médula ósea no está afectada. La ingestión crónica de alcohol afecta la quimio-taxis de los PMN hacia los sitios de inflamación; sin embargo, la fagocitosis y muerte intracelular de bacterias no se afectan directamente por el alcohol.
La respuesta inmune celular también es afectada por el consumo de alcohol. Las pruebas de hipersensibilidad retardada están deprimidas en pacientes con hepatitis alcohólica y el consumo de este compuesto puede provocar linfopenia, especialmente si se asocia a hepatitis alcohólica. El alcohol disminuye también la capacidad de transformación blástica y citotoxicidad de las células natural killer (específicamente en pacientes con cirrosis y desnutrición). En pacientes con cirrosis establecida, las infecciones son más frecuentes en pacientes que consumen alcohol en comparación a otras causas de cirrosis.[5] El alcoholismo prolongado y la infección por hepatitis C son algunas de las causas comunes de la enfermedad hepática crónica en los Estados Unidos.[8]

Neumonías.

Son infecciones que afectan el parénquima pulmonar. Constituyen un padecimiento común en México. En 1984 se seranearon 73, 885 casos. Las infecciones respiratorias agudas, incluyendo a las neumonías, se consideran la primera causa de mortalidad en la población general.[3]
La edad avanzada, los problemas dentales, los sedantes, la anestesia, el coma y el consumo excesivo de alcohol, también pueden llevar a que se presente este problema. Cuanto más ácido sea el material inhalado, más grave será la lesión pulmonar, aunque esto no necesariamente puede conducir a que se presente neumonía. [12]

Causas.

Los pacientes con cirrosis están expuestos al riesgo de neumonía debido a las alteraciones inmunitarias ya descritas, al compromiso de conciencia o leucopenia secundarias a su enfermedad de base o al consumo de alcohol, y a ciertas exposiciones comunitarias específicas como la tuberculosis o influenza. El agente etiológico más frecuente es S. pneumoniae, a los que se agregan bacilos gran negativos entéricos o respiratorios como E. coli, K. pneumoniae y Haemophilus influenzae, respectivamente. Las infecciones por microorganismos anaerobios son secundarias en estos pacientes habitualmente a eventos de aspiración y dentadura en mal estado. Los cuadros de neumonía pueden ser graves o complicarse con mayor frecuencia con abscesos, cavitaciones o empiema pleural.

Bronconeumonía.

Es una infección de inicio violento y repentino que produce inflamación en pulmones y bronquios (conductos por los que entra el aire), lo cual genera trastornos respiratorios que si no son tratados oportunamente pueden conducir a la muerte. Es ocasionada por una bacteria y afecta particularmente a niños y personas de edad avanzada.[11]

Insuficiencia respiratoria.

La causa más frecuente de insuficiencia respiratoria es representada por las bronquitis crónicas obstructoras. La insuficiencia respiratoria es definida como la incapacidad para el sistema respiratorio que asegura la oxigenación de la sangre.
Se traduce por una caída del índice de oxígeno (O2) en la sangre, asociada a veces con un aumento del índice de gas carbónico (CO2).
La insuficiencia respiratoria puede amenazar la vida si evoluciona hacia un desamparo respiratorio agudo donde los diferentes tejidos del organismo sufren de una falta de oxígeno demasiado importante.[6]

Bibliografia:

1) Las adicciones dimensión y perspectiva
2) Manual de terapéutica, W. Hadorn . edición Daimon,
3) Tratado de medicina Interna, Primera edición, Misael Uribe, Volumen II
4) William S. Seese / G. William Daub, Química, Quinta edición.)
5) Revista chilena de infectologíaISSN 0716-1018 versión impresa en http://www.scielo.cl/scielo.php?pid=S0716-10182005000100009&script=sci_arttext
6) http://www.espace-sciences.org/science/10065-sciences-ouest/20104-Annee-1991/10257-67/10991-dossier-du-mois/18388-la-sante-en-bretagne/18390-les-maladies-de-l-appareil/index.html
7) http://fr.wikipedia.org/wiki/%C3%89thanol
8) http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/ency/article/000255.htm
9) http://polaris.unisabana.edu.co/prevencion/adicciones/quepasa/quepasa_3.html
10) www.poupoune.ca/alimentation/alimentation-alcool.html.
11) http://www.saludymedicinas.com.mx/nota.asp?id=8
12) http://www.umm.edu/esp_ency/article/000121.htm
13) http://sefh.interguias.com/libros/tomo2/Tomo2_Cap19.pdf

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